Entrevista a Matilde Michanié, directora de Se acabó la épica

PARADOJAS DEL FRAGMENTO Y EL SINSENTIDO

¿Qué hace una persona si se queda sin épica, si carece de la motivación que da sentido a su vida? ¿Por qué es tan importante el sinsentido o la idea del no saber? ¿Para qué caminar hasta romper las suelas de los zapatos? Éstas y otras preguntas se presentan y reconfiguran en Se acabó la épica, último documental de la directora argentina Matilde Michanié, que tiene como base la vida y obra del no tan conocido escritor argentino Néstor Sánchez.

Michanié también es investigadora, guionista y productora de documentales. Estudió cine y televisión en la Universidad de Kassel, Alemania, y realizó trabajos en Cuba, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

¿Por qué eligió al escritor argentino Néstor Sánchez como eje del documental?

Porque es un escritor con una obra muy original, vanguardista para su época, contestatario frente a las imposiciones del mercado literario y casi desconocido para los argentinos.

¿Cómo conoció su obra?

Leí sus dos primeras novelas durante mi adolescencia. Poco tiempo después de la muerte de Sánchez, en 2003, comienzan a reeditar su obra completa. Ahí no sólo lo redescubro, sino que leo la totalidad de su obra.

¿Cómo realizó el trabajo de investigación?

Primero recopilé todo el material existente sobre él: artículos, notas y libros. Luego, me contacté con su hijo Claudio Sánchez para organizar una búsqueda más metódica sobre todo el material existente de y sobre Sánchez, y también para conocer detalles de su vida.

¿Cómo se contactó con los entrevistados?

A partir de ese primer acercamiento organicé una lista de posibles entrevistados. Fue una búsqueda intensa. En algunos casos, los contacté a través del hijo de Sánchez y, en otros, a partir del seguimiento de pistas tanto del entorno del artista como del mundo literario a los que accedía.

¿Cuál fue el criterio para ordenar los testimonios de la forma en la que aparecen en la película?

En principio tuve en cuenta que el protagonista del filme no está vivo y descarté el uso del material de archivo porque no existía. Como debía usar otro para contextualizar tiempos y situaciones, preferí contraponer imágenes actuales para referir a otros períodos, lugares o situaciones que vivió Sánchez.

Cada testimonio representa un tramo, una época de la vida del escritor. Los acontecimientos que lo marcaron y los sentimientos que prevalecieron en sus decisiones fundamentales.

¿Por qué los testimonios están planteados como bloques autónomos y no se presentan a quienes hablan?

Precisamente por eso, porque representan instancias fundamentales de la vida del escritor, espacios cronológicos y, a la vez, transiciones de destino.

Aunque no figuran los nombres, sí se los presenta. Lo hace cada uno y creo que la relación entre cada uno y Sánchez se comprende rápidamente.

¿Por qué se eligieron ciertos fragmentos recitados por el autor y otros leídos por Hernán Lucero?

La grabación usada es la única de época con la voz del artista, y su texto refiere a lo que le está sucediendo en ese momento. En el resto de los textos tuve que apelar a la voz de Lucero, que es cantante de tangos, y esto de alguna manera lo vincula al mundo de Sánchez.

¿De qué manera se puede abordar un documental cuyo protagonista es una figura tan compleja?

El abordaje es una mirada personal, hay infinidad de posibilidades de acercamiento. Elegí una forma que sugiriera algunos aspectos que me parecían decisivos; quien tiene interés, lo puede encontrar en Internet o leer sus textos.

En una entrevista dijo “era para mí la primera vez que contaba a alguien sin tenerlo como protagonista directo y eso suponía dudas permanentes a pesar de la certeza que el abordaje era posible”. ¿Cuáles eran esas dudas y de qué manera las resolvió?

Las dudas eran cómo componer a Sánchez de una manera directa, sencilla pero no superficial. Eso lo resolví en el trabajo de montaje probando distintas posibilidades en la articulación de textos de su obra, las imágenes simbólicas, los testimonios y la música.

Según los testimonios del documental sobre la obra de Sánchez, el sinsentido le transfiere épica a la vida pero cuando se pierde, la vida ya no tiene sentido. ¿Cuál es su postura respecto a la épica?

Creo que, sobre todo, se refieren a la búsqueda del significado de la existencia y de la literatura. Sánchez escribía sobre lo que le pasaba; cuando sintió que no tenía nada relevante en su vida que transmitir, repetía esa frase como justificación del ocaso de su capacidad como escritor. Supongo que cada uno construye su propia épica; la mía es la búsqueda de lo extraordinario en las personas.

A diferencia de varios documentales, en Se acabó la épica se muestran pocas fotografías del artista. ¿Por qué?

Porque no quise hacer una biografía convencional desde ese punto de vista. Para mí, es mejor imaginarse a Sánchez a través de lo que hay en el documental. Las fotografías también cumplen la función de fragmentos de su vida que tienen que sugerir emociones.

Durante la película se utilizan ciertas imágenes como motivos recurrentes, entre ellas, la sombra de unas piernas que vagabundean sin destino ¿Se la puede pensar como metáfora de la obra de Sánchez, es decir, algo errante y que no termina por conocerse?

En realidad no es completamente metafórico. Lo es en tanto que tiene que ver con su búsqueda espiritual y literaria. Pero, por otro, se relaciona con lo que cuenta su psicóloga al comienzo del documental: Sánchez padecía lo que él había definido como delirio ambulatorio, es decir, la necesidad de caminar hasta agotarse.

Tal vez se repita esa lógica a través del uso de imágenes de multitudes o paisajes desolados como refuerzos del no saber y vértigo.

Actúan de la misma manera; por un lado, funcionan como metáforas pero, por otro, tienen una connotación real en el sentido del desplazamiento permanente de Sánchez, de ser un nómade de sí mismo y de todo.

A lo largo del documental se pueden rastrear dos conceptos clave: el sinsentido y la idea de maestro. Estos rasgos, ¿fueron estipulados o se establecieron a partir de la combinatoria de los elementos?

Son los conceptos que se manifiestan permanentemente en Sánchez y su obra. Por lo tanto, funcionan, de cierta manera, como un enlace para articular todos los fragmentos.

Varios de los testimonios comparten la concepción de que en la escritura de Sánchez las palabras escapan siempre, tienen musicalidad y vértigo así como también que su trabajo está plagado de frases sin resolver y parece un balbuceo ¿Qué cree usted de su obra?

La música era fundamental para Sánchez y buscaba transmitir lo que le ésta producía, sobre todo, el jazz: una suerte de liberación espontánea del pensamiento, del sentimiento, sin principio ni final, sin convenciones.

Su obra no es sencilla, es un escritor hermético que propone relatos que no tienen un formato estándar, sino que provoca al lector para que reconozca las puertas que le propone, las abra y trate de ver que hay más allá de las palabras.

Por Brenda Caletti
redaccion@cineramaplus.com.ar

 

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