Entrevista a Mercedes Farriols, directora de “Contrastes: Extirpando máscaras”

Mercedes Farriols, educadora, artista performática y cineasta presenta su última película en el marco de una experiencia que acompaña de manera singular cada una de sus proyecciones. En esta entrevista nos presenta las características de su proyecto, su mensaje social y experiencia en la proyección de su película.

-¿Cómo generaste este proyecto que es muy singular narrativamente?
-Al lado de mi cama tengo una libretita y gran parte de lo que escribo tiene que ver con lo que transito durante la noche, y esta libretita es simbólicamente una, pues son muchas, y ahí es donde al despertar descubro que tengo volcadas cosas muy vivenciales que transité durante el sueño un lugar donde yo viajo a distintos lugares, un lugar de intensas vivencias. Un día tuve una sensación profunda con una imagen, la de un hombre blanco y un hombre negro juntos. Esa experiencia que fue muy intensa tiene que ver con el contraste de las dos pieles y todo esto que no podemos aceptar sobre las diferencias que tenemos con otro fueron y son una ocupación y una preocupación constante para mí. Pensaba ir a filmar a Londres otro proyecto y se me presentó esta posibilidad, la imagen de una mujer con grandes dimensiones, es una mujer obesa poderosa, inmensa y allí encontré además del contraste otra arista de eso, algo que nos representa sobre todo a nosotras, las mujeres, que venimos vapuleadas con nuestro cuerpo y cómo este tiene que ser de determinada manera para la sociedad. Ese fue el origen de “Extirpando máscaras” de alguna manera allí nació.

-Hay un dispositivo que elegís para narrar “Contrastes: Extirpando máscaras” documentás ficcionás, experimentás… ¿qué te planteaste construir y porqué?
-Siempre siento que las obras, los personajes y los asuntos me eligen ellos a mí. Yo me siento un canal en cuanto a la tarea de la creación. En este caso fui yo mostrando una problemática que me preocupa mucho y que no solo pasa por construir una narración intelectual. Yo busco registrar otras profundidades, entrar a esos seres internos que tengo muy adentro y a esos seres internos que tenemos y en todo el universo. Yo vengo de las Letras, estudié letras y amo las palabras, pero ya hace varios largometrajes siento que “la imagen me puede”. Las imagen es de una fuerza tan rotunda para mí que acá en este filme verás que hay algunas pocas palabras, por ejemplo algunos “Te amo”. En Extirpando máscaras las ideas en forma de palabras aparecen especialmente en las canciones, en las cuatro canciones elegidas para este relato.

-¿Cómo concebiste el trabajo formal sobre la imagen de tu filme que presenta un trabajo muy cuidado y consciente desde lo visual?
-Vivo en la orilla del mar en el kilómetro 50 de la ruta once, a 40 pasos de la playa, y el mar es mi maestro diario. Estoy permanentemente en contacto con la naturaleza, por eso ya casi no hay interiores en mis películas. Siento que ahí en la orilla del mar solo tengo que dar las pinceladas finales, porque el lienzo ya es casi todo. Además esta vez tuve la colaboración de una fotógrafa polaca, Monka Marchewka, y el trabajo con ella fué excelente. No es una tarea fácil hacer cámara conmigo porque tengo una mirada definida que respeto y la preservo. Trabajar conmigo, con esa mirada es un desafío constante. Pero realmente hicimos un equipazo juntas y a ese trabajo de las dos se sumó la entrega de Eva Preuss, de ese cuerpo de ella, al que tratamos con mucho cuidado para darle un calibre estético adecuado y cuidado, que es lo que necesitaba. Trabajé con un equipo reducido y en cuanto a los cuerpos en escena tuvimos muchos desnudos que teníamos para elaborar, así que creo que se sumó todo a favor, la meticulosa tarea de nosotros, el sol, la luna y así se generó todo el marco que necesitábamos para crear esta galería de arte, porque así veo a este filme. En esta película mía en particular más allá de “Inside Outside” y de otras de mis obras, cuando veo fotograma por fotograma veo una serie de imágenes como cuadros de una galería. Hubo mucho trabajo previo, y ante todo aprender de esa maravilla que es la luz natural. Trabajamos con poco presupuesto concreto pero mucho dinero puesto en tiempo y en energía humana para lograr esta realización.

-¿Cuál es la función y la simbología que le otorgás a la máscara en tu película?
-Estuve mucho tiempo viviendo en la orilla del mar y decidí volver a la ciudad a reconectar con algunas cosas, así fue que en una clase de danza, conocí a Víctor que realiza máscaras, y le conté que quería poner máscaras en esta película. Me mostró su trabajo y le dije que no era eso exactamente lo que buscaba así que él comenzó a tirarme ideas y empezamos a indagar qué tipo de máscaras eran las adecuadas para mí película. Las máscaras definen como vivimos hoy en esta sociedad: enmascarados, ocultos, con las máscaras de las redes sociales que hacen que a su vez tengamos 80 máscaras. Yo veo en la máscara la metáfora de la hipocresía, de la violencia, de no querer mostrarnos, de estar detrás, de no ser transparentes.

-El cine es una experiencia, pero vos elegiste agregar una experiencia particular a cada proyección de tu película. Contame la experiencia que acompaña a la película…
-Yo estrené mis dos primeros largometrajes de manera digamos convencional, en una sala, sin acontecimientos agregados. Por suerte con “Olga Victoria Olga” viajé por el mundo, y “4 3 2 1” tuvo muy buena recepción. Luego llegó “Inside Outside” que se presentó en el mercado de Cannes y fue vista como una obra de arte, lo cual modificó mi perspectiva. Así que como yo vengo de lo performático decidí que mi nueva creación tenía otros canales y empecé a descubrir la forma en la que quería que los espectadores vivenciaran “Contrastes Extirpando máscaras”. La experiencia comienza cuando los que llegan se sacan los zapatos, dejan su celular dentro de una máscara y es como entrar en una salita de 4. Se sientan en el suelo y junto con otros artistas son guiados para comenzar a hacer una máscara con una bolsa de papel y crayones de colores. Nosotros estamos en la sala y llevamos puestas nuestras máscaras, mientras pintan la gente toma un thai indio y con algo de miedo la van haciendo. Hacemos también varias respiraciones para profundizar la experiencia y luego la máscara deben entregarla a otro, intercambiarla. Finalmente todos vemos la película con una máscara puesta. Se ve de otra forma, se escucha de otra forma, hasta podés llorar o reírte dentro de esa mascara, y así cada uno hace su viaje.

-¿Qué querrías que quedara flotando en la consciencia del espectador?
-Me emociona en este momento lo que me preguntás. Y la verdad lo que querría que persista es “Ser yo misma”. Creo qué si todos nosotros podemos ser, en más momentos, en más pequeños momentos, esos pequeños instantes de la cotidianidad nosotros mismos, algo se transformaría. Ser yo misma sin máscara, creo que podemos tener un cambio de paradigma donde nos relacionemos unos con otros, y unos con el todo desde un lugar más verdadero.

Por Victoria Leven
@LevenVictoria

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