Crítica: Nada más perfecto (2020), de Teresa Hoerl – Cine Alemán

Nada más perfecto / Nothing More Perfect (Alemania – 2020)
Selección: 20 Festival de Cine Alemán de Buenos Aires

Dirección y Guion: Teresa Hoerl / Producción: Markus Mayr / Dirección de fotografía: Johannes Brugger / Montaje: Teresa Hoerl, Laura Heine / Intérpretes: Lilia Herrmann, Mira Partecke, Thorsten Merten, Konstantin Gries / Duración: 87 minutos.

AMENAZAS INVISIBLES

Con una mezcla de expectativa y titubeo, la joven de 16 años enseña en su vlog el paquete de pastillas y comenta que le resta conseguir la mitad de la dosis para llevar a cabo la tarea. Enseguida, se escuchan numerosas notificaciones de los seguidores y ella intenta asegurarles –y certificarse– que el retraso sólo se debe a la escasez de píldoras, que jamás dudó acerca del suicidio. La transmisión cesa, la cámara del celular se expande hasta volverse cinematográfica nuevamente y lo privado y lo público se distancian hasta el próximo video. Sin embargo, en la oscuridad de la habitación, el tormento se intensifica, la soledad se torna más palpable que nunca y la angustia estalla en las miles de pantallas, en las exigencias del ciberespacio, en los mandatos sociales, en el amor no correspondido, en las drogas, en la familia, en la competencia, en las amistades falsas, en los resquicios más profundos de la psiquis y en la vida cotidiana. “No tengo razones para sentirme triste y aún lo estoy”, asegura Maya en las últimas filmaciones pero, como ella misma expresa, no tener un motivo puede convertirse en el catalizador más poderoso.

Y es que la ópera prima de Teresa Hoerl bucea en los aspectos psicológicos y en el impacto de las imágenes y/o videos de las redes sociales o de algunas plataformas para plasmar algunos aspectos del mundo adolescente actual, muchas veces atrapado entre varias fuerzas opuestas que buscan predominar. Un universo en pugna, en este caso, entre la presión de las amigas para tener un cuerpo excesivamente delgado –determinado por las fotos donde figuran la cantidad de tiempo y distancia de los entrenamientos– y los padres que le repiten que es hermosa, entre posteos con miles de likes y la necesidad de que los usuarios regulares participen en cada registro, entre aventurarse por las calles de Praga o cumplir con una promesa libertaria en la bañera. Durante toda la película la protagonista se encuentra regida por los dichos y actitudes de los personajes secundarios, incluso aquellos virtuales vedados para los espectadores, sin permitirse descubrir la propia voz y cuando intenta hacerlo, de alguna manera, termina aplacada, a la espera de un nuevo choque.

Mientras que la incorporación de lo digital juega con la mixtura entre lo privado y lo público hasta el punto de integrar al público como nuevos seguidores del vlog, a pesar de que se revelan los comentarios una única vez, casi como si fuera un gran flashback. Cada uno puede acompañar a la familia durante los recorridos por Praga o en las noches por discotecas y después reunirse en los baños o dormitorios en penumbras para escuchar anécdotas desconocidas o sensaciones de ahogo diarias, pero también zambullirse en los whatsapp que Maya se envía con el stalker del baño o con las amigas. De esta forma, en Nada más perfecto los límites se reconfiguran de manera constante para ser testigos de las no razones para suicidarse o, tal vez, los miles de impulsos escondidos entre líneas que se intentan aplacar para restarle importancia.

Por Brenda Caletti
@117Brenn

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