BAFICI: Prose du Transsibérien (2014), de David Epiney

Nuestro puntaje

8/10

Prose du Transsibérien (Suiza – 2014)

Dirección, Guion, Edición, Arte: David Epiney / Fotografía: David Epiney, Gilles Dusabe / Sonido: Alejandro Castillo, Denis Séchaud / Música: Alan Mumenthaler / Producción: Eugenia Mumenthaler, David Epiney / Duración: 11 minutos.

PANTALLA POÉTICA

El tren está a la espera de la señal del silbato para partir. El compartimento se encuentra vacío, como aquel espacio dispuesto para la memoria y el sueño. Entonces la locomotora avanza. Por la ventana se ve el paisaje pero, de pronto, ese mismo rectángulo cobra otro significado: así como la pintura de caballete supo ser la ventana del mundo, ahora este espacio se transforma en la pantalla, en un juego de colores y texturas, en el lienzo del poema que se torna manifiesto.

Porque esa es la sensación de La prose du Transsibérien et de la Petite Jehanne de France (Prosa del Transiberiano y de la pequeña Juana de Francia), título de la obra publicada en 1913 por el escritor suizo Blaise Cendrars y nombre de la película dirigida por su compatriota David Epiney.

A lo largo del filme se percibe una especie de batalla entre la imagen y el sonido, pues lo visual se descompone hasta llegar a sus elementos más rudimentarios, muta del blanco y negro a los colores más estridentes, se vuelve animación o juega a partir de sus simbologías oníricas, abstractas o como recuerdo.

Por otro lado el sonido produce cambios de ritmos en el tono de la voz en off, en la repetición de palabras, en  frases o en la pausa.

Ambos componentes intentan sobreponerse el uno al otro en un litigio de aceleraciones y sosiegos, de saturación de uno y pausa del otro. A final de cuentas entienden que su función es complementaria y recíproca como apoyo para la consolidación de una poética que unifica lo íntimo con lo universal, que hace de la experiencia de un conocedor del mundo un alma solitaria.

De la misma forma operan ciertos objetos, como el tren o la ventana, en tanto  vehículos que posibilitan las metáforas para realizar ese viaje entre el afuera y el adentro.

La ventana-pantalla se achica, pliega, apaga y vuelve encender como un view master que gira al siguiente cuadro, a la espera de un nuevo disparador que detone otro  encuentro audiovisual.

“El tren vuelve a caer sobre sus ruedas
El tren siempre vuelve a caer sobre todas sus ruedas
«Dime, Blaise, ¿estamos muy lejos de Montmartre?»
Estamos lejos, Juana, viajas desde hace siete días
Estás lejos de Montmartre, de la Butte que te alimentó del
Sagrado Corazón contra el cual te acurrucaste
París desapareció y su enorme fogata
No quedan más que las cenizas constantes
La lluvia que cae
La turba que se hincha
La Siberia que gira
Los pesados manteles de nieve que ascienden
Y el cascabel de la locura que tintinea como un último deseo en el aire azulado
El tren palpita en el corazón de los horizontes plomizos
Y tu pena ríe burlona…”.

(Fragmento de La prose du Transsibérien et de la Petite Jehanne de France)

Por Brenda Caletti
redaccion@cineramaplus.com.ar

 

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