A propósito del triunfo de Parasite en los Premios Oscar

El pasado domingo todos nos sorprendimos con el triunfo del filme coreano Parasite de Bong Joon-ho en el rubro mejor película durante la 92 entrega de premios Oscar de la Academia de Hollywood.

Esta entrega de premios corresponde a la producción estrenada en cines de Los Ángeles y Nueva York durante 2019, casualmente el año del centenario de la cinematografía coreana. En 91 años de historia Corea no había logrado ningún premio Oscar y en una noche obtuvo cuatro.

Pero me parece importante que no perdamos de vista que el Premio Oscar no es otra cosa que la celebración, promoción y difusión del cine estadounidense y sajón.

Contrariamente a lo que algunos sostienen esta es la novena vez que se lleva el galardón principal una película sin participación de compañías productoras estadounidenses. Pero es la primera vez que los miembros de la academia demuestran haberse tomado el trabajo de leer los subtítulos para ponderar los valores de un filme “extranjero” nominado.

¿Porque la Academia de Hollywood premió a Parasite? Es imposible saber hasta que punto influyó la creciente cantidad de votantes no estadounidenses, el poder de lobby de su distribuidora (hay compañías que invierten hasta 100 millones de dólares en su campaña por los premios) o hasta que punto fue un mensaje a Donald Trump, enemigo de Hollywood, como sugieren los amigos de Funcinema en su nota.

Lo cierto es que Parasite no deja de ser una enorme película de cine de la que escribieron notas muy valiosas Victoria Leven y Guillermo Colantonio en este sitio y los Premios Oscar no dejan de ser una celebración del cine estadounidense que se televisa en todo el mundo debido al interés que le imprime lo dominante que es el cine de ese país en las pantallas comerciales de todo el mundo.

Por Fausto Nicolás Balbi
@FaustoNB

 

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