Cine Rumano: Entrevista a Iulia Rugină, directora de Breaking News

BRILLOS OPACOS

Cinco, cuatro, tres, dos, uno… La pantalla queda completamente negra y sin sonido. Acaba de terminar Breaking News, la película de la directora rumana Iulia Rugină que abrió el Festival de Cine Rumano en la sala Leopoldo Lugones del teatro San Martín y algunas personas del público cumplen su anhelo: sentir el silencio; detenerse no sólo para reflexionar sobre lo proyectado, sino también cuestionarse sobre lo que uno ve, conoce, hace y transmite a los demás.

Las noticias de último minuto nos bombardean de información, imágenes y actualizaciones que no dan respiro y hasta parecen favorecer a la creación de muros para sobrevivir en el día a día. Pero, ¿qué sucede con el detalle o con los pequeños relatos que no encuentran lugar en el rating o las pantallas? ¿Qué pasa cuando ese silencio nos obliga a ver aquello que tanto luchábamos por esconder?

-¿Cómo surgió el proyecto y cuánto tiempo te llevó realizarlo?
Escribí la primera versión del guión en 2007 y, si bien era muy distinta de la actual, mantuvo las premisas y una sensación general que tiene que ver con el momento cuando estás bloqueado en tu propia vida, fuera de la zona de confort, cuestionando tu trabajo, preguntándote sobre lo que realmente dejás atrás. Iba a ser mi debut cinematográfico pero como no conseguí financiamiento (se produjo y presentó el año pasado), se convirtió en la tercera película. Reescribí el guión diez veces y sufrió grandes cambios. Sin embargo, creo que la filmé en el mejor momento si considero mi estado de ánimo y todas las experiencias que se fueron acumulando.

-Ocurre algo curioso en Breaking News. El comienzo es sumamente vertiginoso y, luego, las acciones se vuelven más pausadas, reflexivas e internas. ¿Por qué lo pensaste así?
Muchas veces, cuando uno mira una película empieza con los detalles y después crece hasta llegar a un punto que se vuelve universal. Quise hacer un filme con un recorrido al revés. La película trabaja las cosas pequeñas, las historias desconocidas y las personas anónimas detrás de una gran noticia. Entonces, empezamos con las noticias de último momento (“breaking news”) y terminamos con la gente. Nuestras vidas no son espectaculares ni relatos heroicos, sino algo muy sencillo que no se muestra en televisión. Mi intención era volver a esto y espero que haga reflexionar al público.

-La historia transcurre pocos días antes de navidad. ¿De qué forma, si la hay, dicho contexto favorece la transformación del protagonista?
Considero a la navidad como una falsa representación del amor y de la familia, uno de los más pulidos y brillantes pretextos para compartir amor. Pareciera que la gente se quiere más en esa fecha, las familias son más fuertes y la vida es hermosa. Obviamente, se trata de una mentira y la película trabaja sobre eso. Lo que hay atrás no brilla tanto por fuera y lo que transmite la televisión se aleja de la vida real. Alex viene del mundo falso y entra al mundo real con este fondo. A diferencia de las publicidades es una festividad dolorosa porque hay árboles navideños esparcidos, una cadena barata de luces en el hotel, decoraciones tristes. Pareciera como si saliera de una navidad comercial para entrar en un espacio que muestra a su gemela maléfica y la fecha funciona como catalizador.

-Durante la conferencia en la Embajada de Rumania hablaste de periodistas integrados a un mundo compacto y tan amalgamados con el oficio que se vuelven desconocidos para su familia. ¿Cuáles son los rasgos de la profesión que te permitieron construir este universo?
De acuerdo con las charlas que tuve con varios reporteros, me dio la impresión de que se ponen un muro para protegerse de ciertos relatos que deben transmitir. Precisan separar la profesión de la vida real, sino los devora completamente. Porque los periodistas son humanos tratando de suprimir sentimientos para poder hacer su trabajo. De esto habla Breaking News, de enfrentar la objetividad de un periodista que tiene que contar una historia con la humanidad de la persona que lo vive.

-Al mismo tiempo, desde el filme cuestionas esa construcción discursiva tanto periodística como social (está aceptado hablar bien de alguien cuando muere) del deber ser y el sensacionalismo.
Nunca quise retratar “lo bueno” y “lo malo” o formular algún juicio. Pero situar la película en el mundo televisivo implica mostrar algunos aspectos tras bambalinas. Muchas veces la televisión refleja la realidad que los espectadores quieren ver, aunque no sea necesariamente lo que ocurre. Si lo ves desde la perspectiva del canal, la muerte de un compañero es dolorosa, chocante y  merece un tributo. Mientras que si cambiás el enfoque, la vida de una persona es mucho más compleja que una grabación de cinco minutos. Esto va más allá de la pantalla chica, tiene que ver con cómo pensamos que conocemos a alguien en profundidad cuando, en realidad, sólo alcanzamos la superficie. La película no está pensada como una crítica, sino como un espejo, una mirada desde otro ángulo de la cámara y del conocimiento común.

-La búsqueda de testimonios para el video honorífico permite trazar paralelismos entre Alex y Andrei, sobre todo, en la forma de volverse ajenos a sus seres queridos. Pero hacia el final se produce una escisión entre ambos. ¿Por qué optaste por ese cambio?
Como ya mencioné se trata de un espejo entre los dos. Alex empieza lentamente a tomar el lugar del camarógrafo y se identifica inconscientemente con él; incluso, comete los mismos errores con su hijo Vlad. Lo guía la culpa por haberlo arrastrado hacia la muerte y por no ser capaz de contar toda la historia. Sin embargo, la armadura se rompe cuando mira el video de Andrei con su hija Simona y se da cuenta de que esa escena no volverá a ocurrir. Creo que en este momento se vuelve humano y ya no puede ser el periodista de corazón frío.
Por otra parte, Andrei, continúa siendo un misterio tanto para su colega como para la audiencia. Tenía un poco de perdedor, de borracho, de poeta. La muerte en los primeros minutos abre preguntas que no pueden contestarse. “Si muriera mañana, ¿qué dirían sobre mí en la televisión?” mencionan en el filme y esta frase me persigue desde el comienzo. Considero que Breaking News invita a reflexionar sobre esto, más que a dar respuestas.

Por Brenda Caletti
@117Brenn

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