Filmoteca en vivo: Niños en el cine

Esta semana Filmoteca en vivo presentará cinco filmes memorables protagonizados por niños. Las funciones son gratuitas y tendrán lugar, como es habitual, en la sala de la ENERC (moreno 1199, Ciudad de Buenos Aires).

Viernes 23
23hs. EN CUALQUIER LUGAR DE EUROPA (Valahol Európabán, Hungría-1947) de Geza von Radvanyi
, c/Arthur Somlay, Zsuzsa Banki, Miklos Gabor, Ladislav Horbath, George Hardy. 101’
Junto con el neorrealismo, este fue uno de los filmes esenciales de la inmediata posguerra, pero quedó olvidado después seguramente por la escasa distribución internacional que suele tener la producción húngara. Su tema se originó en una de las más terribles y menos recordadas consecuencias de la guerra: las bandas de niños huérfanos y sin hogar que podían encontrarse vagando por los caminos de “cualquier lugar de Europa”, viviendo del saqueo y organizados según reglas propias que reemplazaban las de los adultos ausentes. El principal responsable del filme no fue el director Radvanyi sino el crítico, teórico y guionista Béla Balász.

Sábado 24
19hs. EDAD DIFÍCIL (Argentina-1956) de Leopoldo Torres Ríos
, c/ Oscar Rovito, Bárbara Mugica, Julia Dalmas, Miguel Dante, Margarita Corona, Juan Magliacci. 76’.
La infancia de toda una generación aparece evocada por Torres Ríos en este hermoso filme, que recupera con característica sensibilidad porteña toda una forma de ver la vida. El tono es mayormente emocional y nostálgico, pero evita la sensiblería gracias a la relevancia que el realizador sabía dar a los detalles y a la profunda convicción del retrato en su conjunto. Además, hay lugar para las zonas inquietantes que para cualquier niño tiene el mundo adulto, como se advierte en el episodio de “La vieja de las siete polleras”. En su momento fue tan exitosa que originó una secuela, DEMASIADO JÓVENES. De un modo muy concreto, además, este filme es el responsable de que hoy exista FILMOTECA EN VIVO pero eso lo explicaremos en el momento de presentar la función.

Domingo 25
17hs. EL CAMINO DE LA VIDA (Putyovka v zhizn, URSS-1931) de Nikolai Ekk
, c/Nikolai Batalov, Yvan Kyrlya, Mikhail Dzhagofarov, Mikhail Zharov, Aleksandr Novikov, Mariya Andropova, Vladimir Vesnovsky. 119’
Como tantas obras maestras del mejor cine soviético, esta tuvo como punto de partida un objetivo de propaganda: se trataba de divulgar una experiencia colectiva de reeducación pensada para sacar de la calle a niños y jóvenes delincuentes. Para ello el realizador Ekk muestra primero cómo son explotados por adultos que organizan el delito callejero y luego cómo se esfuerzan por adaptarse a una nueva vida. Ambas etapas se desarrollan en una serie de secuencias estéticamente autónomas, de una inventiva visual casi inverosímil, que incorpora el sonido (casi por primera vez en el cine soviético) para sumar una nueva dimensión narrativa. Hace décadas que no se lo puede ver en fílmico en Argentina, pero la Filmoteca sacó recientemente una copia nueva a partir de un internegativo realizado en los ’60 por Salvador Sammaritano que era un gran entusiasta de este filme.

19hs. EL NIÑO DEL PELO VERDE (The Boy with Green Hair, EUA, 1948) c/Dean Stockwell, Pat O’Brien, Robert Ryan, Barbara Hale. 82’.
Mucho antes de establecerse como uno de los renovadores de los ’60 con títulos como El sirviente, Losey debutó en el largometraje con esta original alegoría de título elocuente: un día, un niño se despierta con el pelo verde y debe entendérselas con la sorpresa de sus amigos y vecinos, que pronto se transforma en intolerancia. El filme fue concebido en su momento como un doble comentario sobre el destino de los huérfanos de la reciente guerra mundial y sobre la necesidad de predicar el pacifismo ante la inminente escalada nuclear. No hay necesidad de aclarar que el mundo siguió desquiciado, pese a este y otros mensajes humanistas del período, pero eso no le resta pertinencia al filme. Solía vérselo por TV en blanco y negro, cuando todavía no era posible verificar lo verde que era el pelo del niño.

21hs. MELODY (Gran Bretaña, 1970) de Waris Hussein, c/Jack Wild, Mark Lester, Tracy Hyde, Sheila Steafel, Kate Williams, Roy Kinnear. 107’.
Esta es la historia de un amor infantil, casi adolescente, y es tan sencilla que es difícil transmitir su encanto. Lo cierto es que lo tuvo hasta volverse inolvidable para la generación que lo vio en el lejano momento de su estreno y lo tuvo también para quienes llegaron a verlo en sus pocas exhibiciones televisivas. La buena noticia es que lo conserva, y quizá el secreto esté en la solvencia con que acumula detalles puramente descriptivos para enriquecer su trama. Antes de que Melody y Daniel se reconozcan enamorados, el realizador se preocupa por mostrar sus respectivos entornos familiares (ambos proceden de distinta extracción social), los amigos que eventualmente serán cómplices de la relación, los paseos y juegos en una Londres que ya no era swinging, y, sobre todo, un establishment educativo agobiante en el que todavía eran usuales los castigos corporales.

Parte del mérito del filme corresponde a Alan Parker, que lo ideó y escribió, pero, dada la naturaleza prácticamente documental de la puesta en escena, no puede desestimarse la mirada del director Waris Hussein, de origen indio, que hizo un par de films interesantes antes de sumergirse en la televisión, ni del eminente fotógrafo Peter Suschitzky, frecuente colaborador de, entre otros, Peter Watkins y David Cronenberg. Tampoco puede dejar de mencionarse la banda sonora, mayormente compuesta e interpretada por los Bee Gees en su mejor momento, que en Argentina fue un best seller durante décadas.

 

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