Nuestro puntaje

8/10

The Royal Road (Estados Unidos – 2015)

Dirección, Guión y Voz: Jenni Olson / Fotografía: Sophie Constantinou / Edición: Dawn Logsdon / Sonido: Jim Lively / Producción: Julie Dorf / Duración: 65 minutos

EL PODER DE LA PALABRA (O DE LA IMAGEN CON LA PALABRA)

The Royal Road plantea un problema de base: la presencia incorpórea de una voz off narradora que viene a ser no sólo la guía omnipresente del relato, sino también (y fundamentalmente) el personaje principal de este filme que explora las posibilidades, por un lado, de la imagen, y por el otro del sonido. Y que además, como nuevo eje temático propone una declaración de amor a San Francisco como ciudad, y como lugar en el mundo. Pero todo se complejiza aún más cuando esa misma voz narradora y personaje principal resultan ser la propia cineasta. Entonces, ¿puede una imagen valer más que mil palabras?

Jeni Olsen se vale de la definición del concepto de voz off de Michel Chion en “La audiovisión” como puntapié inicial de un recorrido virtual en el que explora un amplio mundo de posibilidades a través de la captura de retratos citadinos de la ciudad de San Francisco como representación del lugar que la contiene y la inspira. Es así como la dicotomía se presenta como esencial a la hora de pensar el proceso por el cual la palabra podría oponerse a la imagen (o viceversa) en un juego de yuxtaposiciones y desafío intelectual.

Entonces, la palabra como evocación y la disrupción con la imagen que siempre tiende a anclar y no permite ninguna negación, es una de las hipótesis. Es decir, la imagen muestra existencias nunca evanescencias, y no puede hacerlo porque su propio estatuto de imagen se lo niega como posibilidad. En cambio la palabra logra recrear, en su corporización invisible, un infinito mundo de posibilidades que no necesariamente deben anclarse a una única imagen. Por eso la película de Olsen juega todo el tiempo con esta especie de disyuntiva entre lo representado y lo imaginado. Entre lo que fue y lo que podría ser, pero también lo que nunca será.

Por Paula Caffaro
@paula_caffaro

 

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8/10

The Royal Road (Estados Unidos – 2015)

Dirección, Guión y Voz: Jenni Olson / Fotografía: Sophie Constantinou / Edición: Dawn Logsdon / Sonido: Jim Lively / Producción: Julie Dorf / Duración: 65 minutos

EL PODER DE LA PALABRA (O DE LA IMAGEN CON LA PALABRA)

The Royal Road plantea un problema de base: la presencia incorpórea de una voz off narradora que viene a ser no sólo la guía omnipresente del relato, sino también (y fundamentalmente) el personaje principal de este filme que explora las posibilidades, por un lado, de la imagen, y por el otro del sonido. Y que además, como nuevo eje temático propone una declaración de amor a San Francisco como ciudad, y como lugar en el mundo. Pero todo se complejiza aún más cuando esa misma voz narradora y personaje principal resultan ser la propia cineasta. Entonces, ¿puede una imagen valer más que mil palabras?

Jeni Olsen se vale de la definición del concepto de voz off de Michel Chion en “La audiovisión” como puntapié inicial de un recorrido virtual en el que explora un amplio mundo de posibilidades a través de la captura de retratos citadinos de la ciudad de San Francisco como representación del lugar que la contiene y la inspira. Es así como la dicotomía se presenta como esencial a la hora de pensar el proceso por el cual la palabra podría oponerse a la imagen (o viceversa) en un juego de yuxtaposiciones y desafío intelectual.

Entonces, la palabra como evocación y la disrupción con la imagen que siempre tiende a anclar y no permite ninguna negación, es una de las hipótesis. Es decir, la imagen muestra existencias nunca evanescencias, y no puede hacerlo porque su propio estatuto de imagen se lo niega como posibilidad. En cambio la palabra logra recrear, en su corporización invisible, un infinito mundo de posibilidades que no necesariamente deben anclarse a una única imagen. Por eso la película de Olsen juega todo el tiempo con esta especie de disyuntiva entre lo representado y lo imaginado. Entre lo que fue y lo que podría ser, pero también lo que nunca será.

Por Paula Caffaro
@paula_caffaro

 

BAFICI: The Royal Road (2015), de Jenni Olson

Nuestro puntaje

8/10

The Royal Road (Estados Unidos – 2015)

Dirección, Guión y Voz: Jenni Olson / Fotografía: Sophie Constantinou / Edición: Dawn Logsdon / Sonido: Jim Lively / Producción: Julie Dorf / Duración: 65 minutos

EL PODER DE LA PALABRA (O DE LA IMAGEN CON LA PALABRA)

The Royal Road plantea un problema de base: la presencia incorpórea de una voz off narradora que viene a ser no sólo la guía omnipresente del relato, sino también (y fundamentalmente) el personaje principal de este filme que explora las posibilidades, por un lado, de la imagen, y por el otro del sonido. Y que además, como nuevo eje temático propone una declaración de amor a San Francisco como ciudad, y como lugar en el mundo. Pero todo se complejiza aún más cuando esa misma voz narradora y personaje principal resultan ser la propia cineasta. Entonces, ¿puede una imagen valer más que mil palabras?

Jeni Olsen se vale de la definición del concepto de voz off de Michel Chion en “La audiovisión” como puntapié inicial de un recorrido virtual en el que explora un amplio mundo de posibilidades a través de la captura de retratos citadinos de la ciudad de San Francisco como representación del lugar que la contiene y la inspira. Es así como la dicotomía se presenta como esencial a la hora de pensar el proceso por el cual la palabra podría oponerse a la imagen (o viceversa) en un juego de yuxtaposiciones y desafío intelectual.

Entonces, la palabra como evocación y la disrupción con la imagen que siempre tiende a anclar y no permite ninguna negación, es una de las hipótesis. Es decir, la imagen muestra existencias nunca evanescencias, y no puede hacerlo porque su propio estatuto de imagen se lo niega como posibilidad. En cambio la palabra logra recrear, en su corporización invisible, un infinito mundo de posibilidades que no necesariamente deben anclarse a una única imagen. Por eso la película de Olsen juega todo el tiempo con esta especie de disyuntiva entre lo representado y lo imaginado. Entre lo que fue y lo que podría ser, pero también lo que nunca será.

Por Paula Caffaro
@paula_caffaro

 

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