BAFICI: Veronika Franz y Severin Fiala, directores de «Goodnight Mommy»

Verano intenso. Una casa de campo aislada entre el bosque y los maizales. Dos hermanos mellizos de 10 años esperan a su mamá. Ella llega envuelta en vendas luego de una cirugía plástica, pero nada es como antes. Ahora ella es distante y obliga a su familia a aislarse del contacto con el mundo exterior. Entonces los niños comienzan a dudar si esa mujer, que volvió a casa, es realmente su madre.

Estos son los apuntes de los realizadores helvéticos Veronika Franz y Severin Fiala, sobre distintos aspectos del filme que participa de la competencia oficial del 17 BAFICI.

UNA PELÍCULA DE HORROR

Amamos el cine físico y las películas que logran llegar al espectador, esas películas que no son simplemente un concepto o contar una historia, sino aquellas que muestran a sus personajes transpirando, temblando, gritando, llorando, sangrando y todos esos estados logran traspasar la pantalla. Ese es el estilo de filme que queríamos hacer. Una película que también se relaciones con cierto naturalismo. Estamos interesados en un cierto modo de horror, ese que nace de la vida cotidiana.

LA CO DIRECCIÓN

Por años vimos películas juntos y hablamos sobre ellas, así fue como gradualmente se fueron desarrollando las ideas acerca de cómo el filme debería ser. Escribimos y nos quemamos los cerebros juntos, nos inspiramos, editamos, nos equivocamos, nos reímos, todo juntos. Somos un dúo director justamente porque lo hacemos mejor de a dos.

LOS ACTORES: EL TERROR DETRÁS DE LA BELLEZA

Nuestra película es sobre máscaras y lo que se esconde tras ellas, sobre superficies y lo que reposa debajo. Es por eso que las diferentes capas – las pinturas de la casa, las vendas, los rostros- son todos muy importantes. Queríamos que los rostros sean bellos y siniestros al mismo tiempo, especialmente el de la madre, por esa razón, Susanne Wuest, a quien conocíamos hace bastante tiempo, fue la mejor elección.

Para el rol de los chicos buscábamos una inocencia que también revelara abismos. Lukas y Elias Schwarz, ambos de 11 años, son mellizos y eso nos pareció genial. Los encontramos luego de un largo período de audiciones en las que se presentaron más de 240 parejas de mellizos. Lo que nos convenció de ellos fue su combinación de fragilidad y desenfreno.

RODAR EN 35MM

Para nosotros, un rostro fotografiado en 35 mm reviste mucho más vida y misterio que un rostro filmado digitalmente. Filmar en 35 mm no es sólo una cuestión de estética sino de método. Requiere una gran concentración cuando estás trabajando porque no podes dejar la cámara andando por horas y horas. Cada cuadro del material sensible cuesta mucho dinero. Sin el director de fotografía, Martín Gschlacht, nunca lo hubiéramos podido llevar a cabo. Es el mejor en su profesión, es curioso, y aceptó nuestra propuesta con los brazos abiertos.

PRÓXIMAS PROYECCIONES
Domingo 19, 23.20, V. Recoleta 9
Martes 21, 20.15, V. Caballito 4

Traducción: Paula Caffaro.

 

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