Crítica: El porvenir (2016), de Mia Hansen-Løve

El porvenir / L’avenir (Francia / Alemania – 2016)

Dirección y Guion: Mia Hansen-Løve / Fotografía: Denis Lenoir / Edición: Marion Monnier / 
Dirección de Arte: Anna Falguères / Sonido: Vincent Vatoux / Producción: Charles Gillibert / Intérpretes: Isabelle Huppert, André Marcon, 
Roman Kolinka, Edith Scob, Sarah Le Picard
 / Duración: 100 minutos.

Con 35 años de edad y cinco largometrajes en su haber Mia Hansen-Løve es una de las realizadoras más importantes de la actualidad. No tuve la posibilidad de ver Un amour de jeunesse (2011) pero exceptuando ese filme se podría pensar en el conjunto de su obra como el cine del desencanto.

En L’avenir la enorme Isabelle Huppert, en su primera colaboración con la joven cineasta, interpreta a Nathalie, una profesora de filosofía y autora de libros de divulgación, que al comienzo del filme tiene una vida relativamente tranquila, cuyo único sobresalto es el tener que socorrer constantemente a su madre anciana.

Pero con el correr del relato Nathalie perderá a su madre y se separará de su marido. Como se grafica metafóricamente en una de las escenas del filme ella comienza a hundirse en la arena, deja de sentir firme la tierra que pisa. Sin embargo, más allá de que el mundo de la protagonista sucumbirá, ella mantendrá su fortaleza y sus convicciones.

Lo que Hansen-Løve describe es la aceptación de los cambios en la vida, cambios palpables y otros internos, también cierto desencanto con la política, con los editores, con los alumnos y con su marido. Pero, a pesar de todo, la vida continúa y ella está allí, de pie para hacerle frente.

Por Fausto Nicolás Balbi
@FaustoNB
Reseña publicada originalmente en el contexto del BAFICI 2016.

90%
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