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Mundo Corto: Entrevista a Alexan Kevork Sarikamichian

TRANSFORMACIONES EN EL MODO DE CREAR CONTENIDOS AUDIOVISUALES

Paula y Sara (P&S Contenidos) charlaron con Alexan Kevork Sarikamichian luego de que su último “shortfilm”, Senses, se convirtiera en un suceso en Nowness, una de las plataformas de video on demand más reconocidas del mundo. Tras una década consagrada a la producción de cine independiente, nos cuenta cómo orientó su trabajo hacía la exploración de las nuevas tecnologías, elaborando una reversión del tradicional cortometraje. Alexan define conceptualmente al “shortfilm” como un producto genéricamente fronterizo que viene a posicionarse entre la estética del videoclip, la duración de un cortometraje y la estilización del fashion film. En este contexto, se sirve de su trayectoria en el medio para crear Alexan Films, una marca autogestionada en la que el propio realizador cumple todos los roles.

 -¿Cómo definís tu trabajo y tu producto? ¿Qué influencia consideras que aportan las nuevas tecnologías de la comunicación, el mundo audiovisual y la moda?

Mi trabajo es un hobby. Lo que hago nace de mis ganas de mantenerme activo, la necesidad de filmar y producir material. Mis proyectos son súper independientes y surgen del esfuerzo personal. No son para bandas, marcas ni productoras. El resultado final deviene en el producto de un grupo de amigos que se juntaron para divertirse.

También me ocupo de la difusión, y si no fuese por las nuevas comunicaciones, su alcance sería muy bajo. Son videos que están hechos básicamente para Internet, para que se vean de forma masiva e instantánea. Me encanta mostrar lo que hago. Y el aporte de las redes sociales es la base fundamental para que esto suceda. Largo el video y en minutos se empieza a multiplicar por todas partes. Nunca sé hasta dónde puede llegar.

Lo mejor de todo esto es la sorpresa que me llevo cuando los videos están en revistas prestigiosas y sitios que miro y tomo referencias. Me veo ahí y eso me pone muy feliz. No hago cosas para la moda, por eso decía que no hay marcas atrás. Pero, sí, siempre fui muy detallista y me encanta armar styles o el arte de los videos y eso hace que mágicamente los sitios fashion se apropien y se sientan identificados, pero es algo que pasa naturalmente, no es que lo busco con ese objetivo en particular.

Contamos acerca de cómo es tu proceso creativo y la metodología de trabajo. ¿Cómo nació Senses?

Me considero más productor que director, entonces, me valgo de mi experiencia y pienso los proyectos en base a cómo materializarlos. Es decir, adapto las ideas según lo que tengo en materia de locaciones, actores y arte. Algo que los directores, por lo general, no harían. Ellos suelen pensar más libremente y después ven cómo concretarlo. Yo hago todo lo contrario aunque estoy intentando despegarme de eso porque muchas veces me limita. Pero al ser el productor de mis videos, el esfuerzo es tan grande que siempre busco la manera más resolutiva de llevarlos adelante en vez de meterme en complicaciones.

Senses lo codirijo con Fran de la Fuente, con quien había trabajado como productor para su corto Inmentis  junto a Javier Drolas. Con tan sólo 21 años, Fran había logrado un producto de calidad cinematográfica tremenda y desde ahí nos hicimos amigos. Le mandé mis videos durante todo 2016 y le decía que teníamos que pensar algo juntos. Cuando me dijo de hacer Senses, vi que se trataba de un desafío, una súper producción con un equipo grande de profesionales y yo venía de hacer mis videos con tres personas. Sin embargo, juntamos fuerzas y lo llevamos a cabo, fue lo mejor que pudimos hacer porque hoy nos llena de orgullo y sigue siendo algo totalmente independiente. Senses nos llevó seis jornadas de doce horas en las que muchos amigos nos ayudaron con cosas que necesitábamos. Finalmente lo logramos, no sólo pudimos hacerlo, sino que cumplimos nuestro objetivo de lanzamiento que era estrenar en la plataforma Nowness.

-Hay un estilo construido en cada uno de tus cortos acompañado de motivos y temáticas que se repiten como la juventud, los cuerpos en primeros planos, las relaciones de pareja y de amigos, la provocación sexual, la idea de exploración y búsqueda de cada uno de los personajes. ¿Qué te impulsa a retratar tales situaciones? 

Admiro cuando veo trabajos de un artista y los reconozco por su marca autoral. A mí me gustan las historias reales donde el espectador encuentre afinidad o se reconozca, o puedan terminar de armar la historia en base a las vivencias de cada uno. Como mis videos hasta ahora son sin diálogos, hay algo que lo termina de construir cada uno, y eso está en la percepción, la sensibilidad y la emoción personal. Yo intento hablar con la mirada de mis actores y con cosas muy sutiles, solo genero atmósferas y universos que viven los personajes, pero después depende del ojo con el que se vea para completar la historia.

En este momento, me gusta contar estas historias con personajes jóvenes porque en ellos veo frescura. Durante el backstage de los videos hago fotos analógicas. “La edad de oro”, lo llame así porque de alguna manera es una etapa donde todo es reluciente, donde no hay que maquillar nada, donde uno está descubriendo cómo es y lo hace con pasión. Donde conoce el amor por primera vez, donde se observa todo para aprender y elegir qué camino tomar. Creo que en ese descubrir hay una primera vez tan única e irrepetible que esta condensada de energía y de todas esas cosas me agarro para poder contar solo una parte.

-Desde tu trayectoria como productor audiovisual ¿Cómo vivís la transformación a realizador? Y ¿Cómo es qué optaste por un producto novedoso dentro del mundo de los cortos independientes?

Como productor durante 10 años hice 4 largos, 10 cortos, 20 videos y nunca de manera comercial. Yo venía de hacer mucho cine y era algo que me llenaba muchísimo, pero en Argentina el rol de Productor Creativo no es reconocido, es una figura que existe afuera, acá no. Yo me metía en todo, aún en cosas que no me correspondían y me daba cuenta que estaba dando más de lo necesario y no se valoraba. Encima, ad-honorem. Entonces, en un ataque impulsivo decidí salir a filmar con un fotógrafo y un actor, a probar qué podía pasar. Y ya, en ese momento me di cuenta que lo podía hacer. Aunque no me veía en ese lugar, hoy por hoy, estoy aprendiendo.

-¿Definirías tus producciones como Fashion Films? Y en tal caso, ¿consideras que se podría llegar a conformar un mercado de Fashion Films local, más allá del aporte que realiza BAIFF?

Creo que lo que hago es una variante del cortometraje. A mí me gusta decirle “shortfilm”, pero como un género que abarca un fashion film, un videoclip, o un video arte. La verdad es que no me etiqueto, sino que todo puede ser muchas cosas. Creo que es cuestión de adaptarse a algo nuevo, estos son videos más cortos para ver más rápido y captar la atención del público.

En nuestro país hay un mercado de fashion film que las marcas se preocupan en hacer con cada cambio de temporada. Si bien los costos del mercado son cada vez más elevados, hay una pequeña industria de variadas calidades, porque hoy todo el contenido para captar público es visual y todos quieren tener su pequeño fashion film. En mi caso soy consciente de que quiero que todo proyecto tenga su impronta visual, su estética. Me gusta lo vintage, lo noventoso y suelo “caer” bastante ahí, pero al ser tan detallista, y tener en claro lo que quiero, hace que aparezca algo estético tan fuerte que lo “fashion” se genera solo. Insisto, no trabajo con marcas ni para marcas.

Este año ganamos mejor Banda Sonora en el BAIFF y les pregunté si había ganado la música o el video, y me dijeron: “es un todo”. Ganó el video, y ese todo hace que una pieza sea un montón de cosas, lo difícil es que todas las áreas te salgan bien y te las reconozcan.

-Hablando sobre la industria audiovisual local, ¿Cuál es tu reflexión acerca del estado de situación actual en torno a la emergencia de las nuevas tecnologías dentro de un entorno tradicionalista que parece resistirse a los cambios?

Creo que somos tantos haciendo esto que uno busca innovar, y en esa búsqueda hay que ver las formas de hacer: el formato, la calidad y la producción, hacen que las elecciones sean tan diversas que podemos aprovechar las nuevas tecnologías y usarlas a nuestro favor. Hay uno de mis videos, Backwards, en el que usé una VHS. Una estética que se usa mucho en la actualidad, representa esa nostalgia de otra era combinada con las nuevas tecnologías. Soy bastante clásico, pero me gusta aprender y sobre todo sorprenderme porque es algo en constante crecimiento.

-¿Cuáles son tus próximos proyectos? 

Durante los próximos meses me voy a ocupar de la difusión de Senses: mandarlo a revistas, medios de noticias y festivales. También arrancamos a producir un nuevo proyecto con Fran (de la Fuente), esta vez, un cortometraje de aproximadamente diez minutos del que ya tenemos el casting. Otro desafío que se mantiene en línea con lo que vengo trabajando. Si bien no me considero fotógrafo, llevo una camarita descartable a todos lados, la cual me da muy buenos resultados además de diversión; y para la primavera quiero armar una editorial de fotos temáticas. Para fin de año hay dos proyectos que ojalá se concreten. Estoy abierto a seguir creando cosas en equipo.

Por P&S Contenidos
paulaysaracontenidos@gmail.com
@paulaysaracontenidos

 

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