Filmoteca en vivo: Suecos que no son Bergman

Este fin de semana Filmoteca en Vivo presenta, gratis y en fílmico, en la sala de la ENERC (Moreno 1199 – CABA)
un ciclo curiosamente denominado “Suecos que no son Bergman” que incluye cinco filmes realizados por cineastas suecos que abarcan desde el período silente hasta el año 1978.

PROGRAMACIÓN

Viernes 11
23hs. EL VIENTO (The Wind, EUA-1928) de Victor Sjöström
, c/Lillian Gish, Lars Hanson, Montagu Love, Dorothy Cumming, Edward Earle, William Orlamond, Carmencita Johnson. 80’ aprox.
Una mujer llega a un paraje desolado para reunirse con su primo pero poco a poco descubre que no es bienvenida en el lugar. Además, le dicen, el viento que sopla constantemente en el lugar puede llegar a volverla loca. El director sueco Victor Sjöström fue llevado a Hollywood por la empresa MGM tras varios éxitos en su país como actor y director, incluyendo La Carreta Fantasma (1920), el filme preferido de Ingmar Bergman. Tras realizar varios títulos importantes, Sjöström decidió correr un riesgo mayor con El Viento, cuyo tema no resultaba atractivo para la empresa pero en cambio evocaba sus mejores filmes pasados, donde el paisaje suele tener un peso determinante sobre los protagonistas. Fue gracias al apoyo de la actriz Lillian Gish que el filme llegó a realizarse y, aunque en su momento fue un fracaso, con los años se transformó en uno de los mayores clásicos del cine mudo. Se exhibirá con música en vivo de Fernando Kabusacki and the Windy Wonders.

Sábado 12
19hs. 491 (Suecia, 1964) de Vilgot Sjöman
, c/Lars Lind, Leif Nymark, Stig Törnblom, Lars Hansson, Sven Algotsson, Lena Nyman, Ake Grönberg. 101′.
Un grupo de jóvenes psíquicamente inestables, con tendencias criminales, es objeto de un tratamiento que prescinde del encierro para procurar su reinserción social. A medida que transcurren los días, los jóvenes someten a su guardián a toda clase de humillaciones con el único objetivo de testear el límite de sus ideales morales. Por basarse en una experiencia psiquiátrica fallida –pero real– y por cuestionar a través de ella a las instituciones correccionales de su país, el director Sjoman sostuvo una larga batalla legal para poder estrenar este filme, que prolongó su escándalo a casi todo lugar al que llegó.

Domingo 13
17hs. EL PERSEGUIDO (Starkare an lagen, Suecia-1951) de Arnold Sjöstrand y Bengt Logardt
, c/ Margaretha Fahlen, Bengt Logardt, Margit Carlqvist, Arnold Sjöstrand, Eva Stiberg, Sven Magnusson. 105’.
La acción transcurre a fines del siglo XIX. Un hombre huye y encuentra refugio en las montañas, hasta que su pasado lo alcanza y debe volver a escapar. Este es un “filme de montaña” en estado puro: tiene acción, escenas de ski, hombres naturales e intensas escenas dramáticas con mal clima. Además, el paisaje está presentado como un personaje más e incide de manera decisiva sobre las acciones de los humanos. Como si todo esto fuera poco, hay una “mujer de fuego” que se obsesiona con el protagonista y está interpretada por Margit Carlqvist, temperamental bomba sueca que había descubierto Bergman poco antes en Hacia la Felicidad (1950) y que volvió a trabajar con él después.

19hs. CÍRCULO DIABÓLICO (Den onda cirkeln, Suecia-1967) de Arne Mattsson, c/Gunnel Lindblom, Erik Hell, Gio Petré, Mathias Henrikson, Marie-Louise Hakansson. 90’ aprox.
Son muchos los puntos de contacto de este filme del sueco Arne Mattsson con el cine de Ingmar Bergman: una mujer (Gunnel Lindblom, que actuó con Bergman en La fuente de la doncella, El séptimo sello y El silencio) llega a un paraje aislado y se relaciona con un grupo de seres torturados. De esta relación irán surgiendo fantasmas del pasado que descubrirán una trama oculta (y circular). Mattsson (que en 1958 había dirigido en Argentina la seguramente más luminosa Primavera de la vida) demuestra ser un maestro a la hora de crear climas de un erotismo sombrío, por momentos tan enfermizo que incomoda.

21hs. EL MISTERIO DEL AMOR (En och en, Suecia-1978) de Ingrid Thulin, Erland Josephson y Sven Nykvist, c/ Ingrid Thulin, Erland Josephson, Björn Gustafson, Sven Lindberg, Torsten Wahlund, Fillie Lyckow, Dora Söderberg. 99’.
El título argentino es un mal equivalente para el original sueco que se traduce como Uno y Uno. A priori parece sólo una película de Bergman sin Bergman: está hecha a seis manos por tres monstruos del universo bergmaniano: Ingrid Thulin, Erland Josephson y Sven Nykvist. Por un lado sirve, desde luego, para verificar el rigor personal que Bergman imprimía a su obra porque uno ha visto muchas veces a estos actores en sus películas pero no los ha visto nunca como acá, donde fuera de ese rigor casi parecen otras personas. Por otro lado, los tres parecen tomar como punto de partida preocupaciones y temas dominantes que se suelen atribuir a Bergman pero que a lo mejor son simplemente suecos: la soledad, el miedo a vivir, la niñez que nos marca, la dificultad para compartir emociones. Es un filme de actores y es evidente que quisieron hacer cosas que Bergman no les dejaba, pero también está claro que esta no fue una obra pensada para satisfacer el ego (o en todo caso, no solamente) sino un filme inteligente sobre personas inteligentes que no saben bien qué hacer con sus vidas. El estilo es seco pero hay una calidez que Bergman pocas veces se permitía, un cariño especial por estos personajes que hacen, como la mayoría, lo que mejor pueden. El eco bergmaniano más hermoso del filme es una cita de La Carreta Fantasma, el filme de Victor Sjöström que Bergman amaba: “Ojalá yo alcance la madurez antes de morir”.

Via Filmoteca En Vivo

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