Crítica: Intensa-mente (2015), de Pete Docter y Ronaldo Del Carmen

Intensa-mente / Inside out (Estados Unidos – 2015)

Dirección: Pete Docter, Ronaldo Del Carmen / Producción: Jonas Rivera / Guión: Pete Docter, Meg LeFauve, Josh Cooley, basado en una historia de Docter y Coonley / Música: Michael Giacchino / Diseño de producción: Ralph Eggleston / Doblaje original: Amy Poehler, Phyllis Smith, Richard Kind, Bill Hader, Lewis Black, Mindy Kaling, Kaitlyn Dias, Diane Lane, Kyle MacLachlan / Duración: 94 minutos.

Nuevamente la factoría Disney/Pixar nos trae una de animación y de la buena. Esta vez las emociones son las protagonistas. Furia, Tristeza, Desagrado, Temor y Alegría intentan que la vida de Riley, una niña a punto de convertirse en adolescente, no se desestabilice. Si bien el tema del crecimiento, el desarraigo y la unión familiar están presentes, por sobre estas cosas, Intensamente, funciona como una gran comedia.

Una comedia sofisticada que, además de trabajar sobre la psicología del personaje, se basa en una sucesión de situaciones, muy bien resueltas, donde el humor verbal opera a la perfección mediante diálogos ingeniosos.

La acción, trasladada a la mente de una niña, se desdobla en estas cinco personalidades que conviven en ella. Por lo tanto los mejores pasajes transcurren en este mundo interno, como la escena del pensamiento abstracto donde la complejidad de lo simbólico va tomando distintas formas y colores, creando una expresión libre de belleza cual pintura de Kandisky. O el área de los sueños que funciona como un set de filmación donde los mismos se guionan, estableciéndose así otro elemento metadiscursivo.

Intensamente tiene la lucidez de funcionar a varios niveles, el argumento es innovador, a nivel técnico la animación es indiscutible, la comicidad no da tregua, y encima es sensible y emotiva. Este tipo de elementos, propios del universo Pixar, dan cuenta de ser inmunes al paso del tiempo y de tener la capacidad de emplazarse en el imaginario colectivo a través de intuición y creatividad.

Por María Paula Rios
@_Live_in_Peace

 

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