Nuestro puntaje

8/10

La tercera orilla (Argentina / Alemania / Holanda – 2014)

Dirección: Celina Murga / Guion: Celina Murga y Gabriel Medina/ Fotografía: Diego Poleri/ Edición: Eliane Katz/ Dirección de arte: Sebastián Roses / Sonido: Federico Billordo y Andreas Ruft / Producción: Juan Villegas / Producción ejecutiva:  Martin Scorsese, Ineke Kanters / Productora asociada: Julia Solomonoff / Elenco: Alián Devetac, Daniel Veronese, Gaby Ferrero, Irina Wetzel / Duración: 92 minutos.

La tercera orilla es el trabajo más ambicioso de Celina Murga hasta la fecha. La acción vuelve a situarse en Entre Rios, provincia natal de la realizadora quien en una entrevista concedida a Cineuropa sostuvo que «me interesa seguir mostrando mi provincia en mis películas. Su geografía, sus colores, texturas y sonidos me inspiran». Pero hay otra constante mucho más interesante en su cine, ella posa su mirada sobre la juventud y el punto de vista es el de un joven.

El protagonista de La tercera orilla es Nicolás, un adolescente cuyo padre, un respetado médico de la zona, tiene dos familias, la de Nicolás, su madre y sus dos hermanos y la “oficial”. Sin embargo él, sin pedirlo ni quererlo, es tratado por su padre como el sucesor. El mandato paterno genera en el protagonista una incomodidad constante que se traduce al lenguaje cinematográfico en forma de tensión constante.

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Cuando puede elegir Nicolás es callado, prefiere el rol de observador desde donde custodia el bienestar de su familia que son simplemente su madre y sus hermanos (incluido su “otro” hermano). Pero poco a poco las redes de su padre lo irán cercando y los pequeños gestos de desinterés de este por sus hermanos generarán un crecimiento constante de esa tensión que en algún momento deberá explotar.

Celina Murga retrata la cotidianeidad de este grupo de personas con la sencillez y sensibilidad que ya demostró en el resto de su obra. El registro algunos lo vinculan al documental pero también es heredero de algunas de las películas inaugurales del “nuevo cine argentino” de finales de los 90 y comienzos de siglo, tal vez con mayor nervio y estilización.

La tercera orilla relata la abrupta transformación del final de la adolescencia a la joven adultez con la forma de un tortuoso viaje interior motivado por el desprecio por ese padre que lo insta a cumplir un rol que no desea. Un relato exquisito y vital que demuestra porque Martin Scorsese se interesó en la obra de Celina Murga.

Por Fausto Nicolás Balbi
fausto@cineramaplus.com.ar

 

Crítica: La tercera orilla (2014), de Celina Murga

Nuestro puntaje

8/10

La tercera orilla (Argentina / Alemania / Holanda – 2014)

Dirección: Celina Murga / Guion: Celina Murga y Gabriel Medina/ Fotografía: Diego Poleri/ Edición: Eliane Katz/ Dirección de arte: Sebastián Roses / Sonido: Federico Billordo y Andreas Ruft / Producción: Juan Villegas / Producción ejecutiva:  Martin Scorsese, Ineke Kanters / Productora asociada: Julia Solomonoff / Elenco: Alián Devetac, Daniel Veronese, Gaby Ferrero, Irina Wetzel / Duración: 92 minutos.

La tercera orilla es el trabajo más ambicioso de Celina Murga hasta la fecha. La acción vuelve a situarse en Entre Rios, provincia natal de la realizadora quien en una entrevista concedida a Cineuropa sostuvo que «me interesa seguir mostrando mi provincia en mis películas. Su geografía, sus colores, texturas y sonidos me inspiran». Pero hay otra constante mucho más interesante en su cine, ella posa su mirada sobre la juventud y el punto de vista es el de un joven.

El protagonista de La tercera orilla es Nicolás, un adolescente cuyo padre, un respetado médico de la zona, tiene dos familias, la de Nicolás, su madre y sus dos hermanos y la “oficial”. Sin embargo él, sin pedirlo ni quererlo, es tratado por su padre como el sucesor. El mandato paterno genera en el protagonista una incomodidad constante que se traduce al lenguaje cinematográfico en forma de tensión constante.

2

Cuando puede elegir Nicolás es callado, prefiere el rol de observador desde donde custodia el bienestar de su familia que son simplemente su madre y sus hermanos (incluido su “otro” hermano). Pero poco a poco las redes de su padre lo irán cercando y los pequeños gestos de desinterés de este por sus hermanos generarán un crecimiento constante de esa tensión que en algún momento deberá explotar.

Celina Murga retrata la cotidianeidad de este grupo de personas con la sencillez y sensibilidad que ya demostró en el resto de su obra. El registro algunos lo vinculan al documental pero también es heredero de algunas de las películas inaugurales del “nuevo cine argentino” de finales de los 90 y comienzos de siglo, tal vez con mayor nervio y estilización.

La tercera orilla relata la abrupta transformación del final de la adolescencia a la joven adultez con la forma de un tortuoso viaje interior motivado por el desprecio por ese padre que lo insta a cumplir un rol que no desea. Un relato exquisito y vital que demuestra porque Martin Scorsese se interesó en la obra de Celina Murga.

Por Fausto Nicolás Balbi
fausto@cineramaplus.com.ar

 

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