Crítica: Construyendo la vida (2001), de Irwin Winkler

Construyendo la vida / Life as a House (Estados Unidos 2001)

Dirección: Irwin Winkler / Guión: Mark Andrus / Producción: Irwin Winkler y Rob Cowan / Música: Mark Isham / Fotografía: Vilmos Zsigmon / Montaje: Julie Monroe / Diseño de producción: Dennis Washington / Elenco: Kevin Kline, Kristin Scott Thomas, Hayden Christensen, Jena Malone / Duración: 125 minutos

La innegable trascendencia de Irwin Winkler como productor se resume al nombrar solo una de sus obras, “Toro salvaje” pero en su faceta de cineasta la cosa cambia y entre sus créditos como tal se incluyen “La red” y “A primera vista”, dos obras que no aportaron al cine mas que algunos millones de dólares en taquilla. Mas allá de la buena dirección de actores poco mas de lo que dejará esta nueva cinta.

Construyendo la vida es un producto melodramático que seguramente se adapta al gusto estadounidense, donde un hombre que sabe que morirá intenta construir la casa que siempre soñó hacer y al mismo tiempo reconstruir la relación con su hijo, pero por los cines de estas tierras es un filme mas. Esta obra parece un barco en pleno naufragio, al que sus aciertos formales (las estupendas actuaciones, especialmente de Kevin Kline y la corrección técnica) intentan mantener a flote mientras un guión trillado y previsible que subestima la capacidad del espectador hunde esta producción irremediablemente.

Películas como esta en Hollywood hay miles, lo que hace a “Construyendo la vida” una película deleznable es la torpeza de una historia donde absolutamente todo cuaja, es un guión donde no sobra una palabra, donde nada está puesto porque si. Por ejemplo la única vez que el protagonista habla de su padre cuenta una anécdota que será aprovechada para darle el peor final posible a este engendro. Hasta la anécdota de la prostitución gay a la que se somete su hijo (Hayden Christensen -Anakin Skywalker en Episodio II-) será lo que termine salvando la construcción de la casa pese a la oposición de sus vecinos.

En síntesis, “Construyendo la vida” no le aportará nada como espectador de cine a nadie que de vez en cuando visite las salas y seguramente gustará a los adictos a lo lacrimógeno que no se preocupen demasiado por como sucedan la cosas y se dejen embaucar como niños.

Fausto Nicolás Balbi
fausto@cineramaplus.com.ar

 

 

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