Muestra DOCA: Bailabilonia (2015)

Bailabilonia (Argentina – 2015)

Dirección: Silvina Estevez / Fotografía: Nico Pittaluga / Sonido: Martín Vaisman / Intérpretes: Combinado Argentino de Danza / Duración: 30 minutos.

EL UNO Y LO MISMO

El contraste entre los paisajes se vuelve tangible, como una suerte de juego de plano y contraplano pero con una salvedad: ya no se trata de mostrar los puntos de vista de los personajes, sino de valerse del movimiento, la música y la imagen como exponentes de la disparidad de los espacios que, sin embargo, dialogan en sus márgenes y encuentran su esencia en esa oposición.

Por un lado, una espaciosa sala con paredes de vidrio y piso de madera, despojada por completo de elementos; por otro, multiplicidad de locales, puestos de paso, algunas construcciones más precarias, amontonamiento de gente que rodea y se acerca, el movimiento propio de la calle y del barrio de Retiro. Ya no sólo se trata de la desigualdad de los sitios como tales, sino de la puesta en circulación del espacio privado y público, es decir, de las maneras de habitar y apropiarse de la sala de ensayo o la calle. Como bien se indica en Bailabilonia, en Retiro confluyen la villa 31 con la avenida del Libertador y genera uno de los contrastes sociales más extremos dentro de un mismo barrio.

Quizás por ello resulta más atractiva la combinación de formatos adoptada por la directora Silvina Estévez para su película: la conjunción entre la videodanza y el documental que permite articular el ensayo del Combinado Argentino de Danza (CAD) y su posterior presentación con las historias de vida de quienes integran el grupo. Una curiosidad es que no se establece una linealidad entre el testimonio (voz en off) y la imagen de su expositor; por el contrario, se combinan diferentes voces con los miembros que bailan en puentes, paradas de colectivo o en la calle contribuyendo a la convivencia entre los diversos lenguajes, ritmos, técnicas y experiencias de aprendizaje.

“Deliciosas mentiras que tiene el hombre para ajustarse al paisaje”, manifiesta una voz luego de un recorrido por la autopista. Bailabilonia pareciera cuestionar las lecturas determinantes sobre dicha brecha desde tres aspectos: uno retórico basado en el uso de  esa especie de plano/contraplano de la misma puesta en ambos espacios; uno temático, a través de la elección del barrio, del ensayo del CAD y su exhibición y uno enunciativo, tanto a partir del borramiento de las singularidades en beneficio de una identificación colectiva, como de la confluencia de la videodanza y el documental.

El engaño del escenario se disfraza debido a lo múltiple y diluye el quiebre. Los movimientos en uno u otro espacio se repiten, se asocian, se retroalimentan y, entonces, ya no importa esa brecha tan marcada. Ahora la norma es la variedad y la integración, aunque sólo sea efímera.

Por Brenda Caletti
redaccion@cineramaplus.com.ar

 

Podría interesarte

Escribe un comentario

No publicaremos tu mail