La flamante SouthBorder Distribution explora nuevas posibilidades para monetizar cortos

Está presente en Ventana Sur

Bajo el lema “películas del otro lado del mundo”, nace SouthBorder Distribution, una nueva distribuidora que está participando del 10mo mercado Ventana Sur y, desde Latinoamérica, tiene por objetivo busca ayudar a los realizadores a navegar el agobiante camino de encontrar audiencias.

SouthBorder administra y gestiona estrategias de distribución para cortometrajes que provengan de, como definen ellos, “lugares ajenos al primer mundo. Buscamos contribuir a dar a conocer ese cine que se identifica con visiones estéticas y puntos de vista que parecieran ser excluidos de los principales espacios de consumo”, explica Iván Nakouzi, uno de sus cofundadores.

“Reconocimos la necesidad de alguien que acompañe a los independientes en todo el proceso. Desde la estrategia y gestión de circulación por festivales hasta el proceso de distribución comercial. La idea es trabajar en conjunto con los productores, a modo de que ellos sientan que estamos de su lado y que no somos sólo un intermediario que está aquí para cobrar una comisión de las ventas”, agrega Iván.

SouthBorder no limita su búsqueda de distribución en la televisión y las plataformas digitales, sino que incluyen programas culturales y proyectos educacionales. “Para nosotros es vital que las películas se vean. Nosotros venimos de la producción, somos productores, por lo que entendemos que quien hace cine busca, más allá de una ganancia económica, que la película llegue a las personas”, continúa Ignacio Hernández, la otra mitad de la compañía.

SouthBorder llegó a Ventana Sur con un catálogo de cerca 50 cortometrajes, entre los que destacan los recién estrenados “Magic Dream” del prestigioso animador chileno Tomás Welss, que por estos días se estará presentando en el 40º Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, “Nueve Cinco” de Tomás Arcos, película que acaba de estrenarse en el Festival Internacional de Cine de Valdivia, el documental “La Lluvia fue Testigo” de Nicolás Soto Guerra, “Esto No es una Obra de Arte” del colombiano Daniel Beltrán y los peruanos “Catarsis Global”, de Ludovic Pidgeon y “Mayolo” de Hans Matos.

“Nuestro objetivo es representar obras audiovisuales, por supuesto, de alto nivel estético, pero que, por sobre todas las cosas, presenten un punto de vista. Un cine que para nosotros, los que estamos de este lado del mundo, tenga sentido y que encuentre espacios donde pueda ser valorado comercialmente”, agregan. “La apuesta es invitar a los realizadores y productoras independientes que quieren posicionar sus obras en festivales y que buscan ingresar a espacios que hoy no son muy explorados especialmente por cortometrajistas, pero que nos permiten continuar desarrollando nuestro trabajo. El consumo de contenido está cambiando y desde Latinoamérica nos parece necesario potenciar nuestras creaciones y a encontrarles opciones de monetización que nos permitan continuar contando nuestras historias”, concluyen.

Más información: www.southborder.cl / hola@southborder.cl

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