Crítica de TV: La Forêt

La Forêt (Francia – 2017)

Creadora: Delinda Jacobs / Producción: Christophe Carmona / Intérpretes: Samuel Labarthe, Suzanne Clément, Alexia Barlier, Frédéric Diefenthal, Mélusine Loveniers, Gilles Vandeweerd, Martha Canga Antonio / Compañía productora: Carma Films / Episodios: 6 / Cadena original: France 3 / Distribución en Latinoamérica: Netflix.

LA FORÊT: EL SABOR DE LO ARCAICO

Twin Peaks, entre tantas otras cosas, se ha vuelto un clásico por plasmar el modelo “bosque-violación-crimen-sobrenatural”. Esta fórmula también se completa con la temática de la prostitución. De alguna manera, la mayoría de las ficciones que la sucedieron utilizan todos o gran parte de esos tópicos. Es evidente que esa creación de Lynch no parte de la nada. El bosque ha sido, especialmente para la cultura germánica, el lugar de lo peligroso pero también de lo místico. Su misma naturaleza alimenta la sensación de lo misterioso, de lo desconocido y, con ello, también de lo sórdido. Los lugares alejados, recónditos, son el refugio perfecto del mal. Y lejos de haberse agotado esta temática, la vemos presente en producciones tan flamantes como Sharp Objetcs y Dark, pero también en Stranger Things. Aunque yéndonos atrás en el tiempo podemos encontrar esta fusión de elementos en Rashomon de Akira Kurosawa y, por qué no, en La commare secca de Bernardo Bertolucci (el viejo Bertolucci), aunque en ambas lo novedoso sea la adopción de diversos puntos de vista en el relato policial.

La Forêt utiliza casi todos elementos de la serie de David Lynch pero en el territorio francés y con una impronta mucho más policial y dramática, sin el humor de aquella. La historia versa sobre la desaparición de una adolescente en el bosque. Sus dos mejores amigas están involucradas con ella de una manera sospechosa, las tres comparten un secreto. Luego desaparecen las otras dos y todo se torna en una carrera desesperada por encontrarlas. En el primer capítulo nos encontramos con un franco desbalance entre la agilidad y contundencia de la peripecia en contraste con unas actuaciones bastante discretas y unos diálogos en general pueriles, hechos en una primera escritura en apariencia. Sin embargo, el desarrollo de la trama se termina llevando todo por delante al punto que ya al segundo capítulo ni deparamos en estas flaquezas.

El devenir de la investigación se vuelve una cadena sin eslabones débiles que vehiculiza el relato con constantes cliffhanger al final de cada capítulo, lo que hace que podamos ver la serie entera de un tirón (ayuda el hecho de contar con sólo seis episodios, como se estila en la televisión europea).

Probablemente le falte desarrollo a la mayoría de los personajes aunque en rigor de verdad la poca cantidad de capítulos impide la profundidad que se les podría dar si la serie tuviera diez o trece capítulos o incluso una segunda temporada (la serie parece concluida). Sin embargo, este hecho demuestra que la creación de ese microuniverso del pueblito francés que funciona como escenario está edificada con solidez aunque le falta quizás un poco de ornamentación, algún detalle que lo haga más atractivo.

La Forêt trata el tema de la violencia contra las mujeres aunque no se posiciona desde una perspectiva de género, lo que la hace un poco anticuada. Prostitución, violación, asesinatos, el sistema patriarcal sojuzgando a las jóvenes protagonistas de una serie que muestra una realidad sin criticarla salvo en la superficie, sin cuestionarse el engranaje que hace todo eso posible. En otro momento histórico, una gran serie, hoy día, un buen entretenimiento de seis capítulos.

Por Martín Miguel Pereira

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