Crítica de TV: Esta mierda me supera (Temporada 1)

Esta mierda me supera / I Am Not Okay with This (Estados Unidos – 2020) – Temporada 1

Creador: Jonathan Entwistle, Christy Hall / Producción: Rand Geiger, Buddy Enright / Intérpretes: Sophia Lillis, Wyatt Oleff, Sofia Bryant, Richard Ellis, Kathleen Rose Perkins, Zachary S. Williams, Sophia Tatum / Compañías productoras: 21 Laps Entertainment / Episodios: 7 / Cadena original: Netflix / Distribución en Latinoamérica: Netflix.

TIERNA CARRIE

Luego del éxito de la serie “The end of the f***ing world”, la dupla Charles Forsman (autor de la novela gráfica) y Jonathan Entwistle (showrunner) vuelve con otra trasposición de la obra del primero que parece otra historia dentro del mismo universo. La diferencia sustancial que distingue a “Esta mierda me supera” de su predecesora es lo sobrenatural. Eso y el phisique du role de una andrógina Sophia Lillis conectan y establecen un diálogo evidente con Carrie (1976). Tanto es así que si uno visita el perfil de la película en el portal IMDB (por lo menos al tiempo que se escribe esta crítica), en el apartado de videos relacionados aparece, antes que el tráiler del filme, una reseña sobre a qué cosas hay que prestarle atención al momento de ver la serie objeto de este escrito.

La novela de Stephen King ha sido revisitada frecuentemente por el cine y la televisión dejando trasposiciones de escaso interés quedando la versión de Brian De Palma (en el comienzo de, a mi entender, su época dorada como director) como la más icónica. Sissy Spacek cubierta de sangre y con los ojos desencajados es una imagen icónica como pocas, que trasciende épocas y se vuelve alegoría. Luego vendría una supuesta secuela llamada Carrie 2: la ira (1999) que no es más que una remake pues no continúa la historia sino que vuelve a contarla actualizada a finales de siglo XX y, más recientemente, otra versión dirigida por Kimberly Peirce (directora de Los muchachos no lloran) protagonizada por Chloë Grace Moretz. Obviamos las versiones televisivas fueron numerosas también. Lo que convierte a Carrie en un clásico es un relato arquetípico de la adolescencia que sobrevive al paso del tiempo: la chica “rara”, poco agraciada, reprimida sexualmente, con una madre castradora y fanática religiosa que sufre el constante bullying en su escuela. La respuesta de la adolescente es una furia bíblica que se materializa en poderes telequinéticos de destrucción.

Volviendo a “Esta mierda me supera”, Sidney Novak, la protagonista, comparte el pelirrojo y la aparente asexualidad de Spacek. Ahí comienza el diálogo pero, afortunadamente, la serie comienza a desprenderse del yugo de Carrie para tomar vuelo propio a partir de una narración que es más deudora de “The end of the f***ing world” que de la película de De Palma. Al comienzo, la serie aplica eso que Julio Cortázar llamaba “la economía de lo fantástico” siendo, en apariencia, una serie de coming-on-age, otro subgénero que el cine y la televisión estadounidense han sabido desarrollar exitosamente (presten atención a diversos “homenajes” entre los cuales se encuentra el evidente al filme de John Hughes de 1985 El club de los 5).

Con el correr de los capítulos se irá develando la verdad y su rumbo incluso para próximas temporadas –el final es un eficiente cliffhanger. Lo que distingue este relato también es el humor, contra la solemnidad que se esperaría de acuerdo a su trama. El otro aspecto que está presente es la ternura de la que es capaz la protagonista, en contraste con sus ataques destructivos, creando un personaje complejo y denso. Si el devenir de la pandemia lo permite, esperaremos con ansias la próxima temporada en donde arranca un camino nuevo para Sidney.

Por Martín Miguel Pereira

Podría interesarte

Escribe un comentario

No publicaremos tu mail