FINCA: Entrevista a la realizadora Victoria Solano

CUESTIÓN DE FOCO

“¡Agitemos las aguas!” alienta la 4° edición del Festival Internacional de Cine Ambiental (FINCA) centrada en la escasez, el poco cuidado y una distribución desigual del recurso. El ímpetu no sólo se encuentra en las producciones que forman parte del festival, sino también en todos aquellos que desean volver visibles sus puntos de vista y materiales pero no saben cómo hacerlo.

Por eso mismo, las directoras Victoria Solano y Chanda Chevannes realizaron el 2 y 3 de junio un taller de cine con impacto social y conversar desde la propia experiencia.

Solano, una joven colombiana que vive en Argentina, generó masivas repercusiones con su ópera prima 9.70 dejando en evidencia maniobras político-económicas en el tratado de libre comercio entre su país y Estados Unidos y dándole voz a quienes habían quedado al margen. Una masiva circulación de semillas.

¿Cómo comenzó tu interés y curiosidad por estas temáticas?
La curiosidad se alimenta de muchas cosas que uno consume en su vida como literatura, películas, periodistas a los que sigue y tiene que ver con un interés de mover el foco oficial de la información para mirarla desde el pueblo.

¿De qué manera abordas este tipo de investigaciones?
En primer lugar, es importante tener mucha información, datos duros, antecedentes, contexto, etc. que te brindan herramientas para identificar  una respuesta mentirosa o a medias de una fuente o te permite repreguntar con más agudeza. En segundo, elegir desde donde voy a contar esta historia, cuál es el foco que me interesa y cerciorarme  que esa visión sea original, es decir, que no haya sido ampliamente difundido.

¿Cómo surgió la posibilidad de realizar el taller junto a Chanda Chevannes y cuánto tiempo les llevó planearlo?
La idea se concibió desde el FINCA y me parece que vieron la necesidad de muchos cineastas de poder planificar una distribución de impacto con su película y una oportunidad en que Chanda y yo pudiéramos compartir nuestras experiencias. Trabajamos desde abril en toda la parte logística, diseño de contenidos y metodología.

Alrededor de 9.70 circula el concepto de desconocimiento de información (en este caso, de la nueva resolución de las semillas) pero podría traducirse también a la escasa circulación de temas ambientales y/o de impacto social. ¿Cómo pueden visibilizarse?
Necesitamos un periodismo que no se quede sentado en el escritorio de la redacción duplicando el boletín oficial, crónicas de largo aliento y documentales que sean apoyados y consumidos en mayor medida pues allí podemos encontrar un tratamiento profundo de las noticias y pluralidad de miradas sobre un tema porque quedarnos sólo con la visión del poderoso e influyente es muy peligroso para nuestra sociedad.

El documental sigue tendiendo a una mayor hibridación de lenguajes y recursos audiovisuales ¿Cuáles son aquellos con los que más te gusta jugar? ¿Y cuáles considerás que impactan más en el espectador?
No existe una formula, cada documental tiene necesidades diferentes y mientras tu propuesta sea autentica, tenga pasión real y contenido valioso va a resultar interesante para el público. Si bien cada uno de mis proyectos obedece a un momento como cineasta y a una necesidad de comunicación diferente, los une la forma de identificarme como un ser político comprometida con el destino de su país.

¿Estás trabajando en un nuevo proyecto?
Me encuentro en la etapa de post producción del largometraje Sumercé que cuenta la resistencia a la minería en mi país a través de la historia de tres líderes campesinos. Se trata de un proyecto en el que llevo trabajando cuatro años y ya está muy cercano de terminarse, en él he dejado toda mi energía vital y espero con muchas ganas poder compartirlo con el público.

Por Brenda Caletti
@117Brenn

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